Ventajas sociales y lingüísticas de los niños bilingües

21 ago. 2020

#idiomas #Formación

Ventajas sociales y lingüísticas de los niños bilingües

Como es normal los padres se preocupan por sus hijos, pensando si lo que está estudiando ahora de menor, les puede beneficiar o perjudicar para cuando sean mayores, si les afecta en sus relaciones amistosas con otros niños y también familiares. En una palabra, se preocupan de saber si sus niños van por buen camino. Y uno de los aspectos que más les afectan es saber a ciencia cierta si su bilingüismo, le va a servir en positivo para cuando sea mayor.

Sobre el bilingüismo de tu hijo vamos a hablar, apoyándonos en experiencias múltiples y ya podemos afirmar que el bilingüismo no solo ayuda a los niños a ser buenos políglotas, sino que a la par agudiza su cerebro, de tal forma, que se puede afirmar que la educación bilingüe es un seguro cerebral para llegar a la vejez con una mente sana.

Investigaciones sobre el bilingüismo en los niños

En todos los estudios llevados a cabo se ha demostrado que los niños bilingües superan a los monolingües, porque:

− Los primeros comprenden mejor los entresijos del lenguaje.

− Su pensamiento es más creativo a la vez que entienden el significado más complicado o sutil de las palabras, y una de sus mayores virtudes es que saben emplear mejor los sinónimos, gracias a la comparación de las dos gramáticas.

− A veces, los padres se crean una preocupación inexistente como es, que si el manejo de  dos idiomas es un obstáculo para tener dominio sobre los dos. En cambio, la práctica nos dice que un bilingüe puede lograr, debido a la seguridad que tiene en sí mismo, leer a un nivel más alto que un niño que solo habla un idioma.

− Se ha comprobado además, que el bilingüismo hace a los niños más inteligentes, pues sus cerebros se han entrenado, a la vez que estudia un idioma nuevo, para realizar funciones que un monolingüe no puede. Como es desarrollar conexiones simultáneas.

¿Qué es el bilingüismo?

Según las experiencias dadas, el verdadero bilingüismo no se puede enseñar; ha de ser experimentado tener un “para qué sirve” en su práctica, que muchas veces se olvida, o queda oculto por la razón que impera, que considera que el estudio de un idioma no es un medio de instrucción para conseguir algo, como es comunicarse fluidamente, lograr un trabajo etc. sino que es el tema de la instrucción, es decir, conocer el idioma sin más.

¿A qué edad debe comenzar un niño el estudio de una lengua?

Durante mucho tiempo se tenía la creencia que existía un período crítico para el aprendizaje de una lengua nueva y se afirmaba que un niño de tres o cuatro años alcanzaba mejor dominio que uno de 14 años. Las experiencias en cambio, nos dice que los niños pueden ingresar en cualquier momento antes de los 10 años y obtener iguales beneficios que los que comenzaron anteriormente.

Que problemas puede encontrar el bilingüe

Durante el estudio de la segunda lengua, el niño se enfrentará a algunos problemas que en el transcurso del tiempo irán desapareciendo:

− Puede fácilmente equivocarse en la gramática.

− También y esto es bastante normal, que en la misma frase utilice palabras de los dos idiomas.       

− No resulta extraño que cuando comienza a estudiar su segunda lengua, el niño hable bastante poco durante un tiempo, a veces meses.

En todos los supuestos estas anomalías son normales y desaparecen pasado un tiempo.

El estudio de una lengua nueva siempre exige esfuerzo

Los padres deben asumir que aunque los niños pequeños tengan una habilidad natural para aprender una lengua, esto no será posible sin grandes esfuerzos de por medio. En esta dirección, los pediatras aconsejan habitualmente a los padres que les hablen a sus hijos siempre que les sean posible, que les lean e incluso que les canten. La cuestión consiste es aumentar su atención al idioma.

Además, los pediatras aconsejan también a los padres que no hablan el idioma que están aprendiendo sus hijos que, también les lean en voz alta, les canten etc. y les hablen en su lengua materna. Algunas familias deciden que cada padre le hablará en una lengua distinta al niño. Pero no es necesario, porque el niño será capaz de distinguir entre las dos lenguas incluso si ambos padres hablan las dos.

Por otro lado, Si un niño es educado por un cuidador que habla una lengua extranjera –quizá una niñera china o francesa—, podría tener algunos beneficios en el futuro si quiere estudiar ese idioma.  Si el niño crece hablando una segunda lengua— digamos alemán— con sus primos y abuelos, y además asiste a una escuela que destaque la lengua y la cultura, donde también escuche música e incluso lea cuentos, libros en ese idioma y posteriormente tiene la ocasión de visitar un país o zona donde se hable, naturalmente, desarrollará una capacidad mucho mayor para dicha lengua.

A modo de conclusión

Según la Dra. Hoff de Florida :«Un niño que está aprendiendo dos idiomas tendrá un vocabulario más limitado en cada uno de ellos, que un niño que solo está aprendiendo uno; solo tenemos una cantidad finita de horas al día; o escuchas inglés o escuchas español”. Y continúa diciendo: “Los niños comienzan como bebés bilingües; sin embargo, conforme van creciendo, el inglés se sobrepone al español”, dijo. “Los que se vuelven casos exitosos de adultos bilingües de todas maneras son mucho mejores en inglés que en español; no fueron a la escuela en español ni leen en español, y cuando se evalúa la amplitud de su vocabulario, su comprensión gramatical o la coherencia de la narrativa que producen, resulta que no son tan competentes en español como en inglés».